martes, 6 de agosto de 2013

Cuba (Fotos)

Ante la Gran Explanada


Soportales frente Al "Capitolio" de La Habana

Una Plaza siempre animada

Transporte local

Escolares Cubanos

lunes, 5 de agosto de 2013

Brujas (Bélgica)

Aqui (Gante) nació Carlos V

Brujas. Unos pocos días para revivir pasados medievales




Brujas, la perfecta escapada para disfrutar de perfecto fin de semana en la que se podría catalogar como una de las Ciudades Medievales mejor conservadas. La que muchas veces ha sido comparada con Venecia, articula alrededor de sus canales, la prosperidad que antaño la convirtió en uno de los más importantes lugares comerciales de Europa. Hoy en día recibe más visitantes que la mismísima Bruselas, a lo que seguramente habrá contribuido de manera sustancial haber sido declarada “Ciudad Patrimonio de la Humanidad”.


Acercarse a ella desde España, es muy sencillo. Iberia tiene diariamente vuelos directos desde Madrid a al Aeropuerto de Bruselas Zaventem, así como la compañía Belga Brussels Airlines. Ryanair vuela a diario al Aeropuerto de Charleroi, distante 55 Km de Bruselas, Para ir a Brujas se puede usar directamente el tren desde el Aeropuerto de Bruselas Zaventem, al cual se accede desde la planta baja del mismo aeropuerto. Desde Charleroi habría que ir en Bus hasta Bruselas y desde allí coger el tren. Desde Madrid se llega a Bruselas Zaventem en aproximadamente 2,30 horas. Posteriormente, el trayecto a Brujas se realiza en solo una hora aproximadamente.

Cualquier época del año es buena, aunque de Mayo a Septiembre se dispone de más tiempo de luz. En invierno la temperatura no suele subir de los 7ºC, con lo cual convendrá llevar bastante ropa de abrigo.

Desde Brujas y por medio del tren, es rápido y sencillo acercarse a Gante, Ostende, Amberes y Bruselas. También sería recomendable el alquiler de coche si pretendemos movernos por las zonas próximas, siempre y cuando no queramos llegar en él al centro de las ciudades, pues las limitaciones de aparcamiento convierten la experiencia en una odisea.

Existe una amplia oferta Hotelera en Brujas. De ellos hemos elegido los siguientes:
Martin´s Relais (martinshotels.com). 5 *. Spiegelrei 3 Tel: (050) 341810.
Hotel Boutique en el Corazón de la ciudad. Está compuesto por varios edificios enlazados, al borde mismo del canal Speigelrei. Muy próximo a la Markt Place. Magnificas habitaciones. 200 € la habitación en tarifa standard.
Hotel Navarra (hotelnavarra.com). 4 *. Sint-Jakobsstraat 41 Tel: (050) 340561.
Situado junto a la Markt Place. Edificio del Siglo XVII idealmente restaurado. Dispone de parking, bar y piscina. 150 € de media.
Novotel Brujas Centrum (accorhotels.com). 3 *. Katelijnestraat 65B  Tel: (050) 930802
A unos 15 minutos a pie de la Markt Place. Edificio de reciente construcción y muy cómodo. Dispone de parking, bar y piscina. 100 € aproximadamente.

La gastronomía de Brujas es idéntica a la del resto de Bélgica, bastante aburrida y sin brillantez. Cumple con la función de alimentarse y nada más. Baste con decir que el plato estrella de sus restaurantes son los mejillones al vapor con patatas fritas. Todo queda dicho.

Mención aparte merece su repostería. En esto es todo lo contrario, fina variada, apetitosa y hace las delicias de los golosos. También su chocolate, como en el resto del país, merece un altar para acudir en peregrinación a sus chocolaterías.

Y para beber, cerveza. Exquisita. De todos los sabores y marcas que uno pueda imaginar. Servida en variadísimas copas de todas las formas y materiales. En cualquiera de sus bares y restaurantes siempre es un placer beber alguna de ellas. Ojo, no son baratas pero tampoco tan caras como podía parecer (unos 5 €).

Algunos de los restaurantes y bares recomendados son:
Bauhaus Bar-restaurant Sacré Coeur. Langestraat 135 & 137. Tel.: 00 32 (050) 341093
Comida regional sin excesivas pretensiones. Correcta elaboración y precios aceptables
‘Het Zwaantje. Gentpoortvest 70. Tel: (050) 343885.
Se especializa en pescado y marisco. Acogedor y con un precio de unos 40 €.
Brouwerij De Halve Maan. Walplein 26. Tel (050) 44 42 22.
Fábrica de cerveza que funciona desde 1540. Es la última que aún fábrica cerveza dentro de la ciudad. Su especialidad se la puede probar en sus instalaciones. Se organizan diariamente visitas guiadas.
 
En todo el casco histórico de brujas se ubican bares a cada vuelta de la esquina. Aprovecharlos también para comer algo mientras se degusta una buena cerveza. No hay aperitivos con ellas, por lo que hay que pedir algo para acompañar.

No es una ciudad dada al ocio nocturno como nosotros conocemos, pero si lo suficiente para entretenernos lo suficiente en nuestra estancia en ella.

Todo el casco histórico de Brujas debe de ser visto sin excepción. Majestuosos edificios antiguos y estupendamente conservados sirven de viviendas, oficinas o sedes gubernativas.

Entre ellos destacan:
La torre del campanario.
Comúnmente conocida por El Belfort. Se ubica en la Markt Place y tiene una altura de 83 metros. Construida en el siglo XIII. Para los amantes del Cine es el lugar donde se filmó una de las secuencias de la Película “Perdidos en Brujas”.
La Markt Place.
Es el centro neurálgico de la ciudad. También se la conoce como la Grand Place. En ella se celebra un mercado semanal desde el siglo X.
Esta plaza está rodeada de edificios históricos como el reseñado Belfort y el Provinciaal Hof, edificio neogótico construido a principios del siglo XX.
El Vismarkt.
Es el antiguo mercado de pescado de Brujas desde principios de 1800. Se encuentra rodeado de bonitas columnas y en la actualidad podemos encontrar en él pinturas y objetos de todo tipo. En sus alrededores existen bares y restaurantes que nos invitan a hacer un alto en el camino.
El Minnewater.
Parque y lago de gran belleza y que se sitúan donde originariamente se encontraba el puerto y es donde se celebra anualmente el llamado Cactus Festival. En sus proximidades se encuentran el antiguo hospital Minnewaterkliniek, de estilo neogótico. También merece visitarse el Poertoren, antiguo depósito, y el Castillo de la Faille.
Puente de San Bonifacio.
Sin duda es el lugar más ocurrente para distraerse viendo pasar las embarcaciones y los paseantes, bien a pie o en carruajes.
Iglesia de Sint Gilliskerk.
En ella se ubican diversas tumbas de artistas flamencos y es la única de la ciudad que dispone de reloj en su torre.
 
No irse de brujas sin recorrer sus esplendidos canales, en los botes que los surcan y cuyos capitanes dan las explicaciones en diversos idiomas. Es una muy grata experiencia a precios adecuados y de paso recreamos el romántico ambiente que se respira en ellos. Tampoco irse de la ciudad sin adquirir sus chocolates y dulces, así como las muy diversas jarras de cerveza y objetos de artesanía de la zona. Se pueden adquirir en la multitud de tiendas que llenan la ciudad.
Canal de Gante

Casas en Brujas

Edificio de Brujas

El celebre niño meon

Canal de Brujas

Centro de Gante

Grand Place de Bruselas

La celebre torre de Brujas

sábado, 3 de agosto de 2013

Morelos (Mexico) Ruta de los Conventos

El Zocalo de DF

Interior Cafe Tacuba en DF


Fiesta Popular

Mercado del Trueque

Volcan nevado


Iglesia en Taxco (Trasera)

Mitico Rest La Perla (Acapulco)

Uzbekistán



Uzbekistán. Por la Ruta de la Seda




Tashkent, la capital del país, es la entrada obligada a la joven republica de Uzbekistán. La que años atrás fuera una ciudad más de las muchas que constituían la desaparecida URSS, hoy es una de la urbes mas florecientes e influyentes del Asia Central. Amplias avenidas, cuidados parques y jardines, rascacielos acristalados, modernos automóviles, centros comerciales, restaurantes y hoteles, universidades, teatros, museos y un incesante tráfico de hombres de negocios y empresas, son una buena muestra del nuevo papel que desempeña esta vanguardista metrópoli.
 
Una ciudad orgullosa de su ”metro”, construido en tiempos de la dominación soviética, y de su Teatro de la Opera, en cuya plaza de espectaculares jardines y multicolores surtidores de agua, nunca falta una pareja de recién casados haciendo sus emotivas fotos de boda. Porque sus monumentos históricos, que los tiene y bastantes, quedan ensombrecidos ante la monumentalidad que ostentan las ciudades mas fascinantes de la Ruta de la Seda: Samarkanda, Bujara, y Jiva.
 
 Samarkanda, la segunda ciudad de Uzbekistán, esta considerada como el centro neurálgico de la Ruta de la Seda. Sus 2500 años de antigüedad la avalan como una de las urbes mas antiguas del planeta, lugar de conquista y asentamiento de Alejandro el Magno, del Sultán Sandjar, de Gengis Khan y de Amir Temur, el Gran Tamerlan, paladín del islam, estadista, creador del Gran Imperio del Asia Central en el siglo XIV y artífice del renacimiento de la cultura islámica y de los edificios mas singulares y bellos de Samarkanda. Una metrópoli conocida como la “Roma de Oriente “, “Ciudad de los Santos“, “Punto brillante de la Tierra” y el epíteto que mejor la define “Perla del Mundo Islámico”, porque en sus plazas y calles, en cualquier rincón de su extenso territorio, se encuentran los monumentos más significativos y bellos del Islam.

La Plaza del Registan con sus tres gigantescas y bellísimas madrazas, la de Ulugbek del siglo XV, y las de Shir Dor y de Tillya-Kari del siglo XVII, constituyen una explosión de belleza, armonía y serenidad, difícil de encontrar en cualquier otro lugar del mundo. El color de los miles de azulejos que envuelven los tres edificios, la magnificencia del espacio, y la paz que se respira en todo su entorno, convierten esta plaza en el lugar ideal de reflexión y silencio para el viajero que busca las huellas del arte, la cultura y la historia de la mítica Ruta de la Seda .

La figura legendaria de Amir Temur –Tamerlan– esta presente en los monumentos más significativos de Samarkanda, como la Mezquita de Bini-Khanum y el Mausoleo de Gur Emir. El primero, por su grandiosidad y majestuosidad, pues su superficie era de 130 x 102 metros con mas de 400 columnas de mármol y una enorme cúpula exterior de techo dorado. En su tiempo la mezquita mas grande del mundo musulmán. Fue el amor por la esposa de Tamerlan, lo que inspiro al arquitecto para construir tan bellísimo edificio. Un amor que le costo caro, pues según cuenta la leyenda, el arquitecto solicito a Bini-Khanum un beso de recompensa por la maravillosa obra; precioso beso que quedo grabado en la mejilla de la esposa, lo que enfureció a Amir Temur, quien ordeno ejecutar al arquitecto. El segundo, erigido a la memoria del que tenía que ser su sucesor, su nieto Muhammad Sultán, muerto en 1403 con 27 años de edad. El dolor por el fallecimiento de tan valiente heredero, digno sucesor de su abuelo, propicio la creación de un hermoso Mausoleo que años después se convertiría en morada definitiva del propio Tamerlan, de sus hijos y de sus nietos.

A uno de ellos, Mirzo Ulugh Beck, se debe la creación del Observatorio Astronómico más grande de su tiempo que llego a causar la admiración de la vieja y culta Europa en 1648, tras la publicación en Oxford de una parte de la celebre obra “Zidzhu de Ullug Beck” que contiene una introducción teórica del movimiento de los astros y un catalogo de 1018 estrellas. En 1908 el arqueólogo Vyatkin, encontró los restos del Observatorio y años después su estructura subterránea formada por un gigantesco cuadrante de 40 metros de radio y un arco de 63 metros de longitud; una delicia para los miles de turistas que diariamente visitan tan impactante espacio. Aunque el lugar de mausoleos por excelencia es la Necrópolis de Shah – I – Zinda, situada en la parte suroeste de Samarkanda, convertida en un lugar de peregrinaje y oración. Un autentico poblado de una sola calle plagado de pequeñas mezquitas, recogidos mausoleos, tumbas reales, minaretes y restos de los baños del siglo XIV, cuando se inicia la construcción del santo lugar que se prolonga hasta principios del siglo XIX . Un conjunto fúnebre de exquisita belleza erigido para la eternidad de sus moradores.

Bujara, la ciudad sagrada, cuenta con más de 140 monumentos entre mezquitas, mausoleos, minaretes, palacios y madrazas. Pero el símbolo de la villa de los santos, como también se la conoce a Bujara por albergar a los más importantes imanes, es el Ark, la Ciudadela, el más antiguo monumento protagonista de los dramáticos y crueles acontecimientos vinculados a la historia de la villa. Aún se puede apreciar un gigantesco látigo en uno de sus muros, símbolo del poder ilimitado del Emir. Cuenta la leyenda que Siyavush, hijo del rey de Iván, se enamoro de la hija del mandatario de Bujara. Tras su matrimonio, solicitó permiso para construir un palacio que no excediera en sus dimensiones de la piel de una oveja. El inteligente Siyavush, recorto la piel de la oveja en finas tiras y creo con ellas un gran perímetro, base de la futura fortaleza y símbolo decorativo en los grabados de los estucos de palacios, madrasas y mezquitas. Destruida y restaurada varias veces - el ejército ruso la bombardeó en 1920-. La Ciudadela impresiona por la belleza y grandiosidad de su espectacular muralla de más de 20 metros de alto y 800 metros de largo. Otro de los símbolos de Bujara es el minarete de Kalyan, autentico faro en la Ruta de la Seda. Subir los 105 peldaños de sus 45 metros de altura, permiten una maravillosa vista de la ciudad y de sus principales monumentos. Para su construcción en 1127 se utilizaron por primera vez las cerámicas de brillo metálico con resplandeciente color azul, intrincadas cenefas y letras árabes. A sus pies, se encuentra la mezquita Kalyan, en la que pueden rezar más de 10.000 personas en sus 1.000 metros de superficie. Otra de las muchas curiosidades y sorpresas de Bujara es la madrassa de Chor – Minor, un pequeño y bonito edificio, puerta de una gran madraza construida en 1807, con cuatro minaretes y arcos abovedados, toda una originalidad en el arte islámico. La importancia económica de Bujara a lo largo de su historia se puede apreciar en los antiguos “tok”, pasillos abovedados similares a nuestros porches donde se hacían todo tipo de transacciones comerciales. Aún perduran en activo el Toki- Zargaron, de los joyeros, el Toki – Sarrafon, de cambio de moneda y el Toki-Tilpak-Furushon, de gorros y sombreros. Pero en toda la ciudad existen bazares y tiendas en las que se pueden adquirir las alfombras, sedas, tallas de metal y madera, bordados, joyas y otros muchos artículos de la artesanía uzbeka. Para los amantes de las joyas de oro, existe un mercadillo muy tentador entre la mezquita de Kalyan y la Ciudadela regentado exclusivamente por mujeres. Y para los amantes de la gastronomía, es recomendable la visita a la Plaza Lyabi – Yaouz, un entrañable y acogedor lugar plagado de restaurantes donde se puede comer al aire libre, muy cerca de la orilla de un bonito embalse de piedra que en el siglo XVII proporcionaba agua a la ciudad y que hoy se ha convertido en uno de los lugares más visitados por los viajeros de la Ruta de la Seda. Un sitio acogedor donde es posible desayunar, comer, cenar, tomar un té a media tarde o una copa de madrugada; o simplemente observar como sus ciudadanos juegan al dominó y al ajedrez mientras los niños se lanzan al agua del estanque desde las ramas de sus árboles centenarios .

Y queda para el final la coqueta y preciosa Jiva. La joya de la corona. De ella se decía “doy dos sacos de oro con tal de ver, aunque sea con un solo ojo, la ciudad de Jiva“ pues tal era su belleza. Una pequeña villa amurallada de estrechas callejuelas, bellísimos palacios, recogidas mezquitas, curiosas plazoletas, ornamentadas madrassas , fervorosos mausoleos, tradicionales harenes y escondidos rincones donde pasear en el silencio más absoluto. Y sus minaretes. En el caso de Jiva, más famosos si cabe, pues cuenta con cinco minaretes perfectamente alineados y a la distancia exacta, uno de otro, de doscientos metros.

El más alto, el de Islam Khodja, decorado con catorce bandas de brillantes azulejos separados por otras tantas bandas de enrojecidos ladrillos. Desde las ventanas de su linterna se divisa toda la ciudad. El más curioso, el conocido como minarete “truncado” de Kalta Minor, pues según la leyenda, el minarete tenía que ser el más alto del mundo islámico, pero la muerte del Khan de Jiva en una batalla contra los turkmenos, paralizo su construcción. Aunque perdura otra leyenda que afirma que enterado el emir de Bukara de tan maravillosa obra, quiso contratar al maestro autor de la misma. Esto, molesto de tal manera al Khan de Kiva, que ordeno que arrojaran al maestro al interior del minarete desde su muro a medio construir. Y así quedo para la historia. Fuera como fuera, la realidad es que se trata de uno de los minaretes mas bellos del mundo musulmán, totalmente “acefalo” y de obligada admiración para quien visita “Ichan Kala”, la ciudad del interior de la muralla que, con sus cuatro puertas de entrada, su bastión de tierra de 2200 metros de largo por 8 de alto y sus más de cincuenta monumentos, la convierten en un autentico museo al aire libre.
Calle en Tashkent

Vista de Bukhara


Tenderete en Khiva

Samarcanda Vista lateral

Samarcanda

Jovenes Uzbekos

lunes, 29 de julio de 2013

Perú (Fotos)


Plaza de Armas de Lima



Vista al Pacifico desde Lima


Vista de Cuzco


Mujer Cuzqueña


Iglesia de la Compañia de Jesus de Cuzco


Plaza de Armas de Cuzco

Pastora de Llamas

Vista de Machu Pichu

Machu Pichu desde otro lado


Aguas Corrientes


Niñas indigenas en Cuzco

sábado, 27 de julio de 2013

Marruecos

MARRUECOS
Algo más que Zocos

Cuando nos hablan de Marruecos, siempre nos viene a la mente el exotismo y el patrimonio cultural de que hacen gala sus grandes ciudades, como Marrakech, Fez, Tetuán, Casablanca y otras del norte del País.
Pero su esencia, tradición y belleza también, y mucho más si cabe, se aprecian en todo su apogeo en las ciudades del interior del País, mucho más desconocidas pero que guardan ese aroma y esa esencia que sin duda nos cautivará, además de permitirnos acercar a lugares más autóctonos y alejados de las rutas turísticas habituales, demasiado occidentalizados y por lo tanto desvirtuados de su tradición. Pero además del interior, la costa occidental Marroquí se asoma al Atlántico mostrando ciudades pujantes y llenas de vida como Essaouira, que aunque conocida al nombrarla si aparece como un lugar más agradable para el gusto del viajero que huye de lo de “siempre”.
Pasaremos por alto las grandes y conocidas ciudades que ya están incluidas en todos los circuitos turísticos y guías de viaje, para adentrarnos en algunas menos conocidas pero que nos darán un muy aproximado perfil del autentico Marruecos, sin olvidarnos que poco a poco todo se ira convirtiendo en marca “turística”, por lo que debemos apresurarnos a vivirlo antes de que la globalización “abrace” sus encantos y nos los sirva ya normalizados.

Entre el atlántico y el desierto hay una distancia considerable, que si bien es posible cubrirla en coche en una jornada, esto no es recomendable si somos nosotros mismos los que nos aventuramos a ello. Usar un taxi sería lo ideal, pues un conductor autóctono está más acostumbrado a esas carreteras, y nos daría suficientes garantías, aunque el coste se dispararía bastante. Lo más factible, cómodo y seguro (y no muy caro) es usar el avión para llegar a Ouarzazate y desde allí, comenzar el periplo bien en coche alquilado o también usando los autobuses locales (con los cuales hay que tener paciencia). De todas formas, no se debe dejar pasar la ocasión de atravesar el atlas por carretera (por ejemplo a la vuelta), es toda una experiencia que no debemos dejar en el olvido.

Essaouira. Situada a menos de 200 km de Marrakech, de frente al Océano Atlántico y rodeada de dunas y colinas, ha sido hasta hace poco tiempo destino predilecto de viajeros “por libre”, aunque se está empezando a convertir en un importante destino turístico del País, lo que indefectiblemente la llevara a perder el “encanto” del que hasta ahora disfruta.
Enclavada en una hermosa bahía, dispone de una agradable playa alrededor de la cual se ha desarrollado la parte moderna de la ciudad, con construcciones actuales y una aceptable oferta hotelera y de restauración, la cual la hacen ser cita obligada de los incipientes turistas y de multitud de surferos, que a ella acuden alentados por los enérgicos vientos que la surcan.
En el extremo norte de la playa se sitúa el puerto, en que el que durante el día se afanan sus habitantes en la reparación de barcos en sus artesanales astilleros y el arreglo de utensilios de pesca, y desde el cual se puede disfrutar de la visión del mar  y las construcciones de la medina en la que se puede apreciar el contraste entre el blanco de las casas y el azul de sus ventanas y puertas. Enormemente gratificante resulta acercarse al pequeño mercado de pescado que se sitúa a la entrada del puerto, y en el que si se desea nos cocinan de forma inmediata los diversos productos de la pesca que estemos interesados en adquirir, para posteriormente y con la visión de la bahía como fondo, comerlos en las mesas de que disponen.
Su Medina del siglo XVIII ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Fue fundada por los Portugueses en el siglo XVI y desde cualquiera de sus tres esplendidas puertas de acceso es fácil recorrer a pie la multitud de estrechas y rectilíneas (lo cual facilita la orientación) callejuelas que la componen, dar un paseo relajado y poder así admirar la cantidad de pequeñas tiendas de artesanía que la dan fama de bohemia, pues a ella han acudido a establecerse durante años multitud de artistas e intelectuales, y en las que la ausencia del consabido regateo y la aglomeración de gentes la convierten en un remanso de paz. En un extremo de ella se erige la Fortaleza denominada el Bastión de la Escala, con una formidable batería de cañones orientados al mar, construida por el Rey de Portugal y posteriormente transformada en moderna fortaleza por Mohammed III. El centro de reunión preferido de los lugareños se sitúa en la Plaza de Moulay Hassan, repleta de terrazas de cafés y bares y en la que a la sombra de sus arboles la gente observa el constante devenir de sus vecinos.

Ouarzazate. Primera ciudad importante que encontramos, si partiendo de Marrakech nos aventuramos a atravesar el gran Atlas. Tras un mínimo de cuatro horas de conducción (también se puede ir en avión desde Casablanca), durante las cuales no se deja de subir y bajar montañas por una serpenteante carretera, llegamos a la llamada Ciudad Roja del Desierto y en la que podremos apreciar sus encantos ancestrales que han cautivado a multitud de viajeros. Las autenticidad arquitectónica de sus construcciones más habituales (Kasbashs) son joyas de la utilización del adobe rojizo, cruzadas con palos de madera y decoradas sus fachadas con símbolos bereberes, que destacan por la majestuosidad de las mismas.
 Las Kasbashs o cascos antiguos, son los lugares más impresionantes que te puedes encontrar en sus alrededores. Entre ellos destaca a pocos kilómetros de la ciudad, la denominada “Ksar de Ait Ben Hadu”. Enclavada sobre una colina, el lugar permite una esplendida vista sobre la población y el desierto y tiene uno la sensación de llegar a otro planeta, lugar mágico y excepcional no le falta belleza aunque lo verdaderamente fascinante es su ubicación, razón por la cual ha sido elegida para el rodaje de películas como Gladiator, Laurance de Arabia y la Joya del Nilo. En su interior y proximidades existen varios puestecillos que harán las delicias de los amantes de los suvenires.
El casco antiguo de la ciudad resulta reseñable por la llamada “Kasbah de Taourirt”, toda una joya de la zona por su importancia, arquitectura y decoración y que fue una de las más majestuosas residencias del Pacha de Marrakech. En la actualidad es visitable en algunas zonas y en las que destacan sus artesonados en los techos de madera de cedro y las pinturas de sus paredes.

Cerca de Ouarzazate y en el camino a Zagora, se encuentra la ciudad de Agdz, cuya importancia radica en que era una parada obligada de las caravanas con mercaderías llegadas desde Tombuctú, y que allí hacían un alto antes de acometer la travesía del Atlas en su camino a Marrakech. Posee un mercado muy bullicioso y surtido de productos.
En las inmediaciones de Tinghir encontramos la fabulosa Garganta del Todra, en cuyo acceso se disfruta de un ingente palmeral fruto de las frescas aguas que proporciona un rio que igualmente ha escavado gigantes acantilados que hacen las delicias de escaladores.
También es puerta de entrada al Valle del Draa, maravilloso oías de palmeras datileras de gran belleza que determina una estrecha franja rodeada continuamente de desierto y que sobrepasa los 100 km de longitud. En la orilla del rio, se alinean diversas fortificaciones de adobe que en sus tiempos de auge servían como defensa militar de la zona.

Errachidia. Capital de una de las principales Provincias de Marruecos, Tafilalet, y muy importante en su historia moderna, pues es la cuna de la Dinastía Alaouite, que gobierna actualmente el País. La ciudad fue en la antigüedad paso obligado de las caravanas que se dirigían al mediterráneo, Níger y Sudan desde el atlántico para comerciar con sal, oro esclavos y que hacían allí un alto antes de adentrarse en el desierto del Sahara.
Marca frontera con Argelia y ocupa una gran extensión que alberga multitud de contrastes naturales. Altas montañas, formidables palmerales y por supuesto fabulosas dunas desérticas, que definen un pintoresco paisaje que inculca un gran atractivo a sus visitantes.
La población la conforma una amalgama de grupos étnicos provenientes de diversos lugares de áfrica, árabes, judíos, subsaharianos y por supuesto bereberes, lo que le confiere a la zona un verdadero mosaico social y de color que se hace visible al observar el bullicio de sus ciudades.
En la zona se encuentra el mayor palmeral de dátiles del mundo (se estima que hay cerca de 800.000), y es el ultimo gran oasis que nos encontramos antes de adentrarnos en las míticas arenas del desierto del Sahara.
Al recorrer sus carreteras y caminos nos llamará la atención la multitud de pozos realizados en la tierra y alineados, y que son simplemente un impresionante sistema de riego que consiguen llevar el agua por gravedad desde los oasis a la superficie y de ahí a los cultivos.
Otra ciudad importante de la provincia es Erfoud, ubicada en las proximidades de un hermoso oasis, lo cual la otorga la gran capacidad de producción de dátiles, para lo cual anualmente organiza una feria muy apreciada en todo el País. En ella se encuentran las apreciadas canteras de goniatita, placas de mármol, generalmente negro, que albergan gran cantidad de moluscos fósiles y que se explotan comercialmente para la fabricación de bonitos objetos decorativos.
Rissani es la actual ciudad construida a partir de las míticas ruinas de Sijilmassa, ciudad mítica que ejercía la labor de control de las diversas rutas transaharianas. Fue construida por los Zenetés y fuer reino independiente durante mucho tiempo, aparte de que el palmeral que la rodea es el que da el nombre a la provincia (Tafilalet).
En su territorio podemos apreciar el Mausoleo de Alí Chérif, que fue el padre del fundador de la dinastía alaouita, y también alberga restos de sus familiares. También encontramos las ruinas del Ksar Abbar, cerca del anterior Mausoleo y que consta de recinto amurallado con almenas, torres y una puerta de acceso de gran belleza.
Mención aparte merecen las denominadas Dunas de “El Erg Chebi”, fantástico conjunto de montañas de arena que van cambiando de color durante el día, dependiendo de la intensidad del sol. Las dunas son de las catalogadas como móviles y desde lo alto de ellas y al atardecer se divisan las montañas que hacen de frontera con Argelia.

Zagora. Si sueñas con tranquilidad, este es tu sitio. Fundada en la época colonial francesa, lleva el nombre del monte a las faldas del cual se asienta. Únicamente conserva como casco antiguo el barrio judío con sus tradicionales talleres de joyería y platería, el resto de la ciudad ha experimentado un rápido crecimiento, basado en el hormigón, y alentado por la apreciable llegada de turistas y de la proximidad con la frontera de Argelia.
En sus proximidades podemos apreciar “El Ksar de Tissergate”, ciudad fortificada y perfectamente conservada y que dispone de apreciables comodidades para el turista.
Es digna de visita la Biblioteca de Tamgroute, situada a 20 Km de Zagora y en la que se exhiben perfectamente conservados manuscritos religiosos del siglo XIII, escritos sobre piel de animales. Entre ellos se encuentran diversos ejemplares del Coran que datan del siglo XI.
Antes de partir de ella, no olvidar hacerse una foto delante del mural de Zagora que indica la duración del viaje a Tombuctú, y que la establece en 52 días si se usa el camello como medio de locomoción y que se encuentra en la misma calle principal, para inmortalizarlo en una foto y llevarse uno de los recuerdos mas simpáticos.




Se podría seguir explorando el desierto, pero si el tiempo se acaba, va siendo hora de poner de nuevo rumbo a casa, y si queremos volver a través de  Marrakech y hacer el camino en coche de un tirón, este puede hacerse bastante largo y cansado. Atravesar el atlas es aventurarse a una experiencia algo aterradora, una vivencia sin igual que hace que las curvas que jalonan sus casi 200 km, nos deparen sorpresas en forma de burros, cabras o camiones mas anchos que la propia carretera. Todo queda amortiguado por el increíble paisaje que se divisa al alcanzar su punto más alto, Tizin Tichka, donde será inevitable un prolongado alto para respirar el aire fresco y limpio que allí encontramos.

Alojamientos. En todos los lugares reseñados es fácil encontrar alojamientos decentes a un precio muy asequible. No olvidemos que el sistema de designación de las categorías de los hoteles en Marruecos es bastante graciable al otorgar estrellas, un cuatro estrellas en la zona equivaldría como mucho a uno de dos en España. Eso si, el precio medio es muy inferior al de España (por 40€/habitación por noche o menos, hay bastantes donde elegir).
Si nuestro presupuesto es generoso, no descartes acudir a los Hoteles Xaluca (hay uno en las cercanías de Ouarzazate y otro en Erfoud), propiedad de un grupo Hispano – Marroquí y con toda clase de comodidades y atenciones. Muy recomendado para un agradable alto en el viaje.
Otro muy buen hotel en Ouarzazate es el Hotel Berebere Palace, espectacular también y muy al gusto occidental, con estupendo restaurante y una piscina ideal. Eso si, habrá que rascarse el bolsillo.

Comidas. La cocina que podemos encontrar en todas las ciudades visitadas no varia demasiado, pero siempre resulta exquisita. Todos los calificativos que le demos serán pocos para describirla.
Como no podría ser de otra forma, esta se nutre de los mejores frutos de la tierra y que acompañan a las diversas carnes y aves, todo ello aderezado con la multitud de especias utilizadas (pimentón, comino, pimienta, canela, azafrán, etc.). También se condimenta todo con hierbas aromáticas como el cilantro y el perejil. El resultado de todo ello es un aroma y un sabor ciertamente apetitosos.
Probar sin dudarlo sus múltiples ensaladas (son sin aliñar). El mítico cucús, siempre guisado al vapor. Sus exquisitas Pastellas rellenas de carne de ave. El Tajin, guiso de carne (vaca, cordero, pollo) con verduras y cocinado en las típicas cazuelas cónicas de barro. Y por supuesto sus postres, no dejéis de probarlos aunque no encontréis el fin, luego a la vuelta, ya sabréis lo que hacer.
Daros el gustazo en Essaouira y acercaros a comer al restaurante “Chez Sam”, en el interior del mismo puerto. Buen pescado fresco, ambiente acogedor, amabilidad y vistas directas sobre el mar. Un precio muy aceptable.
Si estáis hartos de té a la menta o agua y queréis cervezas para las comidas, las hay en casi todos los restaurantes. No son baratas, pero alguna de vez en cuando se agradece.